Riego:
Requiere un riego regular para mantener el suelo ligeramente húmedo. Evita el encharcamiento, pero no dejes que el suelo se seque completamente entre riegos.
Exposición solar:
Prefiere pleno sol para un crecimiento óptimo, pero también puede tolerar algo de sombra parcial. Se beneficia de al menos 4-6 horas de luz solar directa al día para una floración abundante.
Época de siembra:
Se siembra en primavera después de que haya pasado el peligro de heladas. También se puede plantar en otoño en áreas con inviernos suaves.
Abono:
Utiliza un fertilizante equilibrado antes de la siembra para enriquecer el suelo. Durante la temporada de crecimiento, aplica un fertilizante líquido diluido cada 2-3 semanas para promover un crecimiento saludable y una floración exuberante.